8 errores costosos del seguro medico / Cómo evitar pagar demasiado

El 1º de octubre el sistema de atención médica de Estados Unidos pasará por su mayor cambio desde la llegada de Medicare hace casi 50 años cuando las disposiciones principales de la Ley del cuidado de salud asequible empiezan a hacerse realidad. Y a pesar de que millones de personas que habían estado sin seguro médico finalmente podrán obtenerlo (según la ley, todos deben contar con algún tipo de cobertura médica a partir del 1º de enero de 2014 o pagar una multa pequeña), el sistema seguirá siendo tan complejo e implacable como lo ha sido hasta ahora. Eso te pone en riesgo de quedar sin la cobertura adecuada cuando más la necesites. Para evitar tarifas o multas innecesarias o simplemente hacer un mal negocio, aquí presentamos nuestra lista de lo que no se debe hacer con respecto a los seguros médicos:

salud1.  Asumir que como ahora estás saludable no necesitas un seguro médico

Si te enfermas y luego decides comprar el seguro médico de los planes que están disponibles como parte de la Ley del cuidado de salud asequible, es posible que ya no lo puedas hacer, al menos no de inmediato. Solamente se te permitirá adquirir un seguro médico individual durante el período inicial de inscripción abierta, del 1º de octubre de 2013 al 31 de marzo de 2014. En los siguientes años, la inscripción abierta será del 15 de octubre al 7 de diciembre para la cobertura que inicia el 1º de enero. El mejor lugar para adquirirlo es el Mercado de Seguros Médicos de tu estado, un nuevo tipo de agencia de seguros virtual en donde puedes comparar los planes y posiblemente calificar para los subsidios con base en el ingreso. Los mercados inician labores comerciales el 1º de octubre.

Así que si decides ignorar la fecha límite del 2013-14 y el 1º de abril te atropella un autobús, tendrás que esperar nueve meses completos para obtener un seguro médico. Y no necesitamos decirte que el seguro no pagará de forma retroactiva la atención que hayas recibido cuando no tenías seguro médico. Tampoco cuentes con la atención médica de emergencia gratuita. A pesar de que en una sala de emergencias te prestarán atención si necesitas atención urgente, incluso si no tienes seguro, te enviarán la factura más adelante, muy probablemente una muy grande, y posiblemente harán esfuerzos bastante agresivos para cobrarte.

En determinadas circunstancias se te permitirá adquirir un seguro individual fuera del período de inscripción abierta. Perder el seguro debido a un cambio de empleo o por mudarte del área de servicio de tu plan médico, son algunos ejemplos de dichos “eventos calificadores”. Pero la necesidad repentina de atención médica costosa debido a que estás enfermo no lo es.

2. Seleccionar un plan con base únicamente en las primas bajas

No hay nada gratuito en el seguro médico, pero hay un menú de opciones de pago entre las cuales puedes escoger. Puedes pagar por tu atención directamente, en la forma de una prima más alta, o posteriormente, en la forma de un copago más alto, un deducible más grande o ambos. Ninguna forma de pago es inherentemente mejor; depende de tu situación personal y tus preferencias.

Por ejemplo, si tienes buena salud en general y una buena base financiera, podrías ahorrar dinero con una prima de seguro más baja y un costo compartido más alto. Pero si tienes necesidades médicas continuas, podría irte mejor con una prima más alta y un costo compartido más bajo. Por supuesto, te arriesgas si tomas un plan con un copago y un deducible muy alto y luego no puedes pagar tu parte de los gastos si llegaras a enfermarte.

Un beneficio que se conoce muy poco de la ley de cuidados de salud es que el plan que se les vende a personas individuales no puede imponer más de $6,350 en costos compartidos anuales en 2014, independientemente de qué tan bajas sean las primas. Hoy en día es común que los planes en el mercado individual tengan deducibles de $10,000 o más.

3. Salirse de la red por un descuido

Uno de los principales puntos de venta de una organización de proveedores preferidos (PPO) sobre una organización para el mantenimiento de la salud (HMO), es que si tienes una PPO puedes optar por recibir atención de médicos u hospitales que no participan en la red del pan, mientras que con las HMO no se puede hacer esto.

Pero no prestar atención a la letra pequeña te puede costar caro. Por ejemplo, si tu PPO dice que pagará 60% del costo de tu atención fuera de la red (comparado con, digamos, 80% para la atención dentro de la red), pagarás 60% de lo que se determine como un precio “razonable” por el servicio, no 60% de lo que el médico decida cobrar. Así que si su tarifa es de $2,000 y tu compañía de seguros decide que el precio justo es de $1,000, le reembolsará al médico únicamente $600, dejándote a ti a cargo de los otros $1,400.

La forma de evitar esto es tratar de no salirse de la red excepto cuando no puedas encontrar absolutamente a ningún proveedor en la red. La única vez que eso no funcionará es cuando recibas involuntariamente cuidados de salud fuera de la red, como durante un viaje a una sala de emergencias de un hospital en la red, donde el médico que te atiende no está en la red, o cuando tengas una cirugía y el anestesista no participa en tu plan.

En el sentido estricto de la palabra, no tienes ningún recurso legal más que pagar esas facturas. Sin embargo en la práctica, algunas quejas educadas, pero persistentes al proveedor o a tu compañía aseguradora a menudo pueden tener éxito para lograr reducir el precio.

4. No cumplir con la fecha límite de inscripción en Medicare

saludSi ya estás jubilado o planeas jubilarte a los 65 años, la inscripción en Medicare es fácil: inscríbete durante el mes que cumples 65 años o tres meses antes o después.

Cuando las personas se meten en problemas es cuando ellos o sus cónyuges, siguen trabajando después de cumplir 65 años. Siempre y cuando tú o tu cónyuge trabajen en un empleo con beneficios médicos y haya 20 empleados o más, probablemente obtendrás poco o ningún beneficio en Medicare. Eso se debe a que Medicare paga secundariamente al plan colectivo de tu empleador.

Pero una vez que tú (o tu cónyuge) dejan de trabajar y pierden el seguro, incluso si puedes continuar con el plan del empleador a través de COBRA o algún otro beneficio de jubilado, debes cambiar a Medicare como tu seguro primario.
Debes inscribirte en un plazo de ocho meses después de dejar de trabajar. Si no lo haces y tu plan privado se da cuenta, este puede negarse a pagar por tu atención médica.

Y la cosa se pone peor. Si no te inscribes en Medicare cuando deberías, se te multará con un cargo adicional permanente del 10% sobre tu prima por cada año en el que debiste haber estado en Medicare, pero no estuviste.

El cargo adicional generalmente no afecta la Parte A, que cubre la atención hospitalaria, ya que generalmente no hay prima. Pero la Parte B, que cubre los médicos y la mayoría de los otros cuidados de salud para pacientes ambulatorios, cuesta $104.90 al mes (más para los jubilados de ingresos más altos).

Hay una multa similar por inscripción tardía en la Parte D, el beneficio de medicamentos de Medicare, pero se calcula de forma diferente: hay un 1% de cargo adicional sobre la prima por cada mes en el que podrías haberte inscrito pero no lo hiciste.

Peor aún, si esperas demasiado, no podrás inscribirte en ninguna parte de Medicare hasta el siguiente período de inscripción general, que ocurre anualmente de enero a marzo, y tu cobertura no empezará sino hasta el 1º de julio. El reloj de las multas seguirá funcionando todo el tiempo.

5. Seleccionar el plan de medicamentos incorrecto de Medicare

Solamente un 5% de los beneficiarios de Medicare que eligen un plan independiente de medicamentos de la Parte D están cubiertos por el plan que es más barato para ellos, de acuerdo con un estudio publicado en la edición de octubre de 2012 de Health Affairs. El beneficiario promedio pagó $368 más en primas y costos de medicamentos de lo que hubiera pagado si hubiera escogido el plan más barato para su necesidad específica de medicamentos con receta. Y más de una quinta parte gastó como mínimo $500 de más al año.

El error más grande que cometen las personas es elegir un plan que paga los medicamentos genéricos en el período de brecha en la cobertura conocido como el “hoyo” o período sin cobertura, de acuerdo con los autores del estudio Chao Zhou y Yuting Zhang de la Universidad de Pittsburgh. Las personas terminan pagando cientos de dólares más por esa característica de lo que hubieran recibido a cambio en beneficios.

Incluso si pasaste por el ejercicio de buscar el plan más barato el año anterior, es buena idea hacerlo de nuevo durante el período de inscripción abierta, del 15 de octubre al 7 de diciembre de 2013. Los planes de medicamentos cambian sus listas de medicamentos preferidos y los costos también pueden cambiar. Así que es posible que el buen negocio que lograste el año pasado ya no sea el mejor.

También es bueno revisar tus opciones de Medicare Advantage cada año. Puedes encontrar un plan con una mejor calificación de calidad a un menor costo. En estos días eso es especialmente importante, ya que Medicare les da a los planes con calificaciones más altas (eso es, con cuatro o cinco estrellas) más dinero para invertir en sus miembros (en forma de primas más bajas o más servicios) de lo que les da a los planes con menor calificación.

Para ver tu rango completo de opciones, ignora los folletos que se acumulan en tu buzón del correo ya que no te darán un panorama completo de tus opciones. En lugar de eso, ve directamente a HYPERLINK “http://medicare.gov/”medicare.gov y haz clic en el óvalo amarillo que dice “Find health & drug plans” (Buscar planes de salud y medicamentos). Sigue las sencillas instrucciones en línea para comparar todos los planes de la Parte D y de Medicare Advantage disponibles en tu área.

6. No aprovechar las cuentas de gastos flexibles

Una cuenta de gastos flexible (FSA) te permite ahorrar dinero libre de impuestos de tu cheque de pago para pagar tus gastos médicos no cubiertos por el seguro, como deducibles y copagos, así como también la atención dental, anteojos y lentes de contacto y algunos tratamientos alternativos.

La contribución a una FSA también reducirá tus impuestos. Digamos que tienes un ingreso de $75,000 al año y un reclamo de impuestos del 20% o $15,000. Si ahorras $2,500 en una FSA, tu ingreso se reducirá a $72,500 y tus impuestos se recortarán en $500, de $15,000 a $14,500. Entre más alta sea tu categoría tributaria, mayor será el beneficio.

Esas ventajas continúan a pesar de dos cambios en las FSA debido a la Ley de reforma de salud. Ya no puedes usar el dinero de tu FSA para pagar los medicamentos de venta libre a menos que obtengas una receta médica para ellos de tu médico. Y la cantidad máxima que puedes ahorrar tiene un límite de $2,500 para el 2013 y aumentará según la tasa de inflación general anual cada año después de eso. Anteriormente, los empleadores establecían el límite, generalmente hasta de $5,000. Recuerda que los fondos de la FSA no se pueden transferir de un año al otro, así que debes usar el monto total que asignes o lo perderás.

7.  No usar el servicio de pedido por correo o la farmacia preferida de tu compañía de seguros

Algunos planes comerciales y de la Parte D de Medicare han negociado grandes descuentos con farmacias minoristas o de pedido por correo. Por ejemplo, las personas del Plan de Venta con receta preferido Walmart de Humana pueden obtener recetas de medicamentos genéricos seleccionados para la hipertensión arterial por solo un centavo en más de 4,000 farmacias preferidas, incluso Neighborhood Market, Sam’s Club, Walmart y Walmart Express. Otros costos genéricos de tan solo $1 al mes después del deducible.

Las personas que tienen un plan Medicare Advantage con cobertura de la Parte D a través de United Healthcare pueden obtener algunos medicamentos de venta con receta con tan solo $2 en Kroger, Target y muchas otras farmacias. Aetna se ha asociado con las farmacias CVS para ofrecer un plan especial de medicamentos de venta con receta de Medicare: un copago de $2 para los medicamentos de venta con receta genéricos preferidos y un copago de $5 para medicamentos genéricos no preferidos. Existen otras farmacias disponibles en la red, aunque es posible que apliquen costos más altos.

Además, si tomas un medicamento genérico con regularidad para una afección crónica como diabetes o colesterol alto, es posible que obtengas una oferta mucho mejor ordenando por correo. El plan de Humana que se describió anteriormente tiene pocos o ningún copago (después del deducible) en medicamentos genéricos de pedido por correo.

8. No mantener a los hijos adultos jóvenes en su seguro

Bajo la Ley de reforma de salud, ahora puedes mantener a tus hijos en tu seguro hasta que cumplan 26 años, incluso si no los reclamas como dependientes en tu declaración de impuestos o si ya no están en la escuela o viviendo contigo. Tu lugar de trabajo no puede cobrar una prima diferente por tus hijos adultos que la que cobra por tus hijos pequeños. Y la elegibilidad no está basada en tus circunstancias de vida; pueden continuar en tu seguro incluso si se casan. También pueden entrar y salir de tu seguro todas las veces que sea necesario.

Sin embargo, existen un par de advertencias. Si estás jubilado, es posible que no tengas la opción de mantener a tus hijos en tu seguro. La ley no requiere que los planes solo para jubilados cubran a los hijos adultos de los beneficiarios. Y Medicare no cubre ningún dependiente, punto, ni siquiera cónyuges.

Y si tu lugar de trabajo te cobra una prima adicional por cada dependiente agregado (eso está permitido) y tu hijo adulto joven está viviendo y trabajando de forma independiente, es posible que sea más barato adquirir una cobertura individual en el Mercado de Seguros Médicos de tu estado, especialmente si ganas menos de $46,000 al año y por lo tanto, calificas para una prima subsidiada. No cuesta nada verificar, en todo caso.

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8 errores costosos del seguro medico / Cómo evitar pagar demasiado

El 1º de octubre el sistema de atención médica de Estados Unidos pasará por su mayor cambio desde la llegada de Medicare hace casi 50 años cuando las disposiciones principales de la Ley del cuidado de salud asequible empiezan a hacerse realidad. Y a pesar de que millones de personas que habían estado sin seguro médico finalmente podrán obtenerlo (según la ley, todos deben contar con algún tipo de cobertura médica a partir del 1º de enero de 2014 o pagar una multa pequeña), el sistema seguirá siendo tan complejo e implacable como lo ha sido hasta ahora. Eso te pone en riesgo de quedar sin la cobertura adecuada cuando más la necesites. Para evitar tarifas o multas innecesarias o simplemente hacer un mal negocio, aquí presentamos nuestra lista de lo que no se debe hacer con respecto a los seguros médicos:

salud1.  Asumir que como ahora estás saludable no necesitas un seguro médico

Si te enfermas y luego decides comprar el seguro médico de los planes que están disponibles como parte de la Ley del cuidado de salud asequible, es posible que ya no lo puedas hacer, al menos no de inmediato. Solamente se te permitirá adquirir un seguro médico individual durante el período inicial de inscripción abierta, del 1º de octubre de 2013 al 31 de marzo de 2014. En los siguientes años, la inscripción abierta será del 15 de octubre al 7 de diciembre para la cobertura que inicia el 1º de enero. El mejor lugar para adquirirlo es el Mercado de Seguros Médicos de tu estado, un nuevo tipo de agencia de seguros virtual en donde puedes comparar los planes y posiblemente calificar para los subsidios con base en el ingreso. Los mercados inician labores comerciales el 1º de octubre.

Así que si decides ignorar la fecha límite del 2013-14 y el 1º de abril te atropella un autobús, tendrás que esperar nueve meses completos para obtener un seguro médico. Y no necesitamos decirte que el seguro no pagará de forma retroactiva la atención que hayas recibido cuando no tenías seguro médico. Tampoco cuentes con la atención médica de emergencia gratuita. A pesar de que en una sala de emergencias te prestarán atención si necesitas atención urgente, incluso si no tienes seguro, te enviarán la factura más adelante, muy probablemente una muy grande, y posiblemente harán esfuerzos bastante agresivos para cobrarte.

En determinadas circunstancias se te permitirá adquirir un seguro individual fuera del período de inscripción abierta. Perder el seguro debido a un cambio de empleo o por mudarte del área de servicio de tu plan médico, son algunos ejemplos de dichos “eventos calificadores”. Pero la necesidad repentina de atención médica costosa debido a que estás enfermo no lo es.

2. Seleccionar un plan con base únicamente en las primas bajas

No hay nada gratuito en el seguro médico, pero hay un menú de opciones de pago entre las cuales puedes escoger. Puedes pagar por tu atención directamente, en la forma de una prima más alta, o posteriormente, en la forma de un copago más alto, un deducible más grande o ambos. Ninguna forma de pago es inherentemente mejor; depende de tu situación personal y tus preferencias.

Por ejemplo, si tienes buena salud en general y una buena base financiera, podrías ahorrar dinero con una prima de seguro más baja y un costo compartido más alto. Pero si tienes necesidades médicas continuas, podría irte mejor con una prima más alta y un costo compartido más bajo. Por supuesto, te arriesgas si tomas un plan con un copago y un deducible muy alto y luego no puedes pagar tu parte de los gastos si llegaras a enfermarte.

Un beneficio que se conoce muy poco de la ley de cuidados de salud es que el plan que se les vende a personas individuales no puede imponer más de $6,350 en costos compartidos anuales en 2014, independientemente de qué tan bajas sean las primas. Hoy en día es común que los planes en el mercado individual tengan deducibles de $10,000 o más.

3. Salirse de la red por un descuido

Uno de los principales puntos de venta de una organización de proveedores preferidos (PPO) sobre una organización para el mantenimiento de la salud (HMO), es que si tienes una PPO puedes optar por recibir atención de médicos u hospitales que no participan en la red del pan, mientras que con las HMO no se puede hacer esto.

Pero no prestar atención a la letra pequeña te puede costar caro. Por ejemplo, si tu PPO dice que pagará 60% del costo de tu atención fuera de la red (comparado con, digamos, 80% para la atención dentro de la red), pagarás 60% de lo que se determine como un precio “razonable” por el servicio, no 60% de lo que el médico decida cobrar. Así que si su tarifa es de $2,000 y tu compañía de seguros decide que el precio justo es de $1,000, le reembolsará al médico únicamente $600, dejándote a ti a cargo de los otros $1,400.

La forma de evitar esto es tratar de no salirse de la red excepto cuando no puedas encontrar absolutamente a ningún proveedor en la red. La única vez que eso no funcionará es cuando recibas involuntariamente cuidados de salud fuera de la red, como durante un viaje a una sala de emergencias de un hospital en la red, donde el médico que te atiende no está en la red, o cuando tengas una cirugía y el anestesista no participa en tu plan.

En el sentido estricto de la palabra, no tienes ningún recurso legal más que pagar esas facturas. Sin embargo en la práctica, algunas quejas educadas, pero persistentes al proveedor o a tu compañía aseguradora a menudo pueden tener éxito para lograr reducir el precio.

4. No cumplir con la fecha límite de inscripción en Medicare

saludSi ya estás jubilado o planeas jubilarte a los 65 años, la inscripción en Medicare es fácil: inscríbete durante el mes que cumples 65 años o tres meses antes o después.

Cuando las personas se meten en problemas es cuando ellos o sus cónyuges, siguen trabajando después de cumplir 65 años. Siempre y cuando tú o tu cónyuge trabajen en un empleo con beneficios médicos y haya 20 empleados o más, probablemente obtendrás poco o ningún beneficio en Medicare. Eso se debe a que Medicare paga secundariamente al plan colectivo de tu empleador.

Pero una vez que tú (o tu cónyuge) dejan de trabajar y pierden el seguro, incluso si puedes continuar con el plan del empleador a través de COBRA o algún otro beneficio de jubilado, debes cambiar a Medicare como tu seguro primario.
Debes inscribirte en un plazo de ocho meses después de dejar de trabajar. Si no lo haces y tu plan privado se da cuenta, este puede negarse a pagar por tu atención médica.

Y la cosa se pone peor. Si no te inscribes en Medicare cuando deberías, se te multará con un cargo adicional permanente del 10% sobre tu prima por cada año en el que debiste haber estado en Medicare, pero no estuviste.

El cargo adicional generalmente no afecta la Parte A, que cubre la atención hospitalaria, ya que generalmente no hay prima. Pero la Parte B, que cubre los médicos y la mayoría de los otros cuidados de salud para pacientes ambulatorios, cuesta $104.90 al mes (más para los jubilados de ingresos más altos).

Hay una multa similar por inscripción tardía en la Parte D, el beneficio de medicamentos de Medicare, pero se calcula de forma diferente: hay un 1% de cargo adicional sobre la prima por cada mes en el que podrías haberte inscrito pero no lo hiciste.

Peor aún, si esperas demasiado, no podrás inscribirte en ninguna parte de Medicare hasta el siguiente período de inscripción general, que ocurre anualmente de enero a marzo, y tu cobertura no empezará sino hasta el 1º de julio. El reloj de las multas seguirá funcionando todo el tiempo.

5. Seleccionar el plan de medicamentos incorrecto de Medicare

Solamente un 5% de los beneficiarios de Medicare que eligen un plan independiente de medicamentos de la Parte D están cubiertos por el plan que es más barato para ellos, de acuerdo con un estudio publicado en la edición de octubre de 2012 de Health Affairs. El beneficiario promedio pagó $368 más en primas y costos de medicamentos de lo que hubiera pagado si hubiera escogido el plan más barato para su necesidad específica de medicamentos con receta. Y más de una quinta parte gastó como mínimo $500 de más al año.

El error más grande que cometen las personas es elegir un plan que paga los medicamentos genéricos en el período de brecha en la cobertura conocido como el “hoyo” o período sin cobertura, de acuerdo con los autores del estudio Chao Zhou y Yuting Zhang de la Universidad de Pittsburgh. Las personas terminan pagando cientos de dólares más por esa característica de lo que hubieran recibido a cambio en beneficios.

Incluso si pasaste por el ejercicio de buscar el plan más barato el año anterior, es buena idea hacerlo de nuevo durante el período de inscripción abierta, del 15 de octubre al 7 de diciembre de 2013. Los planes de medicamentos cambian sus listas de medicamentos preferidos y los costos también pueden cambiar. Así que es posible que el buen negocio que lograste el año pasado ya no sea el mejor.

También es bueno revisar tus opciones de Medicare Advantage cada año. Puedes encontrar un plan con una mejor calificación de calidad a un menor costo. En estos días eso es especialmente importante, ya que Medicare les da a los planes con calificaciones más altas (eso es, con cuatro o cinco estrellas) más dinero para invertir en sus miembros (en forma de primas más bajas o más servicios) de lo que les da a los planes con menor calificación.

Para ver tu rango completo de opciones, ignora los folletos que se acumulan en tu buzón del correo ya que no te darán un panorama completo de tus opciones. En lugar de eso, ve directamente a HYPERLINK “http://medicare.gov/”medicare.gov y haz clic en el óvalo amarillo que dice “Find health & drug plans” (Buscar planes de salud y medicamentos). Sigue las sencillas instrucciones en línea para comparar todos los planes de la Parte D y de Medicare Advantage disponibles en tu área.

6. No aprovechar las cuentas de gastos flexibles

Una cuenta de gastos flexible (FSA) te permite ahorrar dinero libre de impuestos de tu cheque de pago para pagar tus gastos médicos no cubiertos por el seguro, como deducibles y copagos, así como también la atención dental, anteojos y lentes de contacto y algunos tratamientos alternativos.

La contribución a una FSA también reducirá tus impuestos. Digamos que tienes un ingreso de $75,000 al año y un reclamo de impuestos del 20% o $15,000. Si ahorras $2,500 en una FSA, tu ingreso se reducirá a $72,500 y tus impuestos se recortarán en $500, de $15,000 a $14,500. Entre más alta sea tu categoría tributaria, mayor será el beneficio.

Esas ventajas continúan a pesar de dos cambios en las FSA debido a la Ley de reforma de salud. Ya no puedes usar el dinero de tu FSA para pagar los medicamentos de venta libre a menos que obtengas una receta médica para ellos de tu médico. Y la cantidad máxima que puedes ahorrar tiene un límite de $2,500 para el 2013 y aumentará según la tasa de inflación general anual cada año después de eso. Anteriormente, los empleadores establecían el límite, generalmente hasta de $5,000. Recuerda que los fondos de la FSA no se pueden transferir de un año al otro, así que debes usar el monto total que asignes o lo perderás.

7.  No usar el servicio de pedido por correo o la farmacia preferida de tu compañía de seguros

Algunos planes comerciales y de la Parte D de Medicare han negociado grandes descuentos con farmacias minoristas o de pedido por correo. Por ejemplo, las personas del Plan de Venta con receta preferido Walmart de Humana pueden obtener recetas de medicamentos genéricos seleccionados para la hipertensión arterial por solo un centavo en más de 4,000 farmacias preferidas, incluso Neighborhood Market, Sam’s Club, Walmart y Walmart Express. Otros costos genéricos de tan solo $1 al mes después del deducible.

Las personas que tienen un plan Medicare Advantage con cobertura de la Parte D a través de United Healthcare pueden obtener algunos medicamentos de venta con receta con tan solo $2 en Kroger, Target y muchas otras farmacias. Aetna se ha asociado con las farmacias CVS para ofrecer un plan especial de medicamentos de venta con receta de Medicare: un copago de $2 para los medicamentos de venta con receta genéricos preferidos y un copago de $5 para medicamentos genéricos no preferidos. Existen otras farmacias disponibles en la red, aunque es posible que apliquen costos más altos.

Además, si tomas un medicamento genérico con regularidad para una afección crónica como diabetes o colesterol alto, es posible que obtengas una oferta mucho mejor ordenando por correo. El plan de Humana que se describió anteriormente tiene pocos o ningún copago (después del deducible) en medicamentos genéricos de pedido por correo.

8. No mantener a los hijos adultos jóvenes en su seguro

Bajo la Ley de reforma de salud, ahora puedes mantener a tus hijos en tu seguro hasta que cumplan 26 años, incluso si no los reclamas como dependientes en tu declaración de impuestos o si ya no están en la escuela o viviendo contigo. Tu lugar de trabajo no puede cobrar una prima diferente por tus hijos adultos que la que cobra por tus hijos pequeños. Y la elegibilidad no está basada en tus circunstancias de vida; pueden continuar en tu seguro incluso si se casan. También pueden entrar y salir de tu seguro todas las veces que sea necesario.

Sin embargo, existen un par de advertencias. Si estás jubilado, es posible que no tengas la opción de mantener a tus hijos en tu seguro. La ley no requiere que los planes solo para jubilados cubran a los hijos adultos de los beneficiarios. Y Medicare no cubre ningún dependiente, punto, ni siquiera cónyuges.

Y si tu lugar de trabajo te cobra una prima adicional por cada dependiente agregado (eso está permitido) y tu hijo adulto joven está viviendo y trabajando de forma independiente, es posible que sea más barato adquirir una cobertura individual en el Mercado de Seguros Médicos de tu estado, especialmente si ganas menos de $46,000 al año y por lo tanto, calificas para una prima subsidiada. No cuesta nada verificar, en todo caso.

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