Los bichos buenos / Los probióticos pueden ayudar a prevenir infecciones

Los pacientes hospitalizados y las personas que están tomando antibióticos podrían beneficiarse de bacterias buenas presentes en el yogurt y en algunos suplementos. Esto debido a que los conocidos como probióticos ayudan a restaurar el balance en el estomago e intestino, contrarrestando los daños de algunas infecciones.

 Redacción: Transporte Latino

saludExiste una infección grave que ha ido en aumento entre los pacientes de hospital y ahora se reporta cada vez más entre la gente que trabaja o pasa tiempo en los entornos de atención médica, como un consultorio o clínica. La infección, causada por la bacteria Clostridium difficile, también conocida como C. diff, puede provocar diarrea crónica, dolor abdominal e inflamación intestinal, lo que, en casos graves, puede ser mortal.

 Este problema afecta frecuentemente a los pacientes hospitalizados que reciben tratamiento con antibióticos, estos medicamentos no solo matan las bacterias dañinas sino que pueden también destruir las bacterias protectoras, permitiendo que C. diff se afiance. Sin embargo, nuevas investigaciones sugieren que los microorganismos (microbios) ahora también están infectando a las personas fuera de los entornos hospitalarios, incluyendo aquellas que no han tomado antibióticos. En una investigación realizada a 984 personas con C. diff que se publicó en línea el 17 de junio en la revista médica JAMA Internal Medicine, alrededor del 60% de las personas habían tomado antibióticos en algún momento dentro de las 12 semanas anteriores, pero más del 80% habían estado en algún tipo de clínica de atención médica.

Aunque la probabilidad de contraer la infección de C. diff es en general baja (alrededor de 1 en 100 en personas admitidas en un hospital, y mucho más baja para otras personas), las consecuencias pueden ser graves. Esto es especialmente cierto porque la bacteria ha evolucionado a cepas cada vez más virulentas que pueden resistir el tratamiento con medicamentos.

Así que, ¿cómo puede protegerse de esta amenaza? Las investigaciones han descubierto que la respuesta podría estar en los probióticos, una bacteria útil que vive en el intestino humano. Un número cada vez mayor de evidencia sugiere que estos billones de microorganismos desempeñan un papel crítico en nuestra defensa contra las enfermedades y, que tomar dosis complementarias de probióticos podría ayudar a prevenir infecciones como la de C. diff al restaurar el balance de los “microbios beneficiosos” en el intestino.

En un análisis de 23 ensayos clínicos realizados por la organización independiente Cochrane Collaboration que fue publicado el 31 de mayo de 2013, los autores determinaron que tomar suplementos de probióticos reduce en un 64% el riesgo de diarrea C. diff relacionada con el antibiótico. Por cada 1,000 personas en estos estudios, se presentaron 20 casos de diarrea C. diff entre los pacientes tratados con probióticos, en comparación con 55 casos en los grupos de control.

 Los hallazgos de Cochrane son reflejo de aquellos de una revisión de 82 estudios publicados en la edición del 9 de mayo de 2012, de JAMA. Estos determinaron que tomar probióticos con antibióticos reducía el riesgo de desarrollar diarrea asociada con los antibióticos en un 42%, en comparación con tomar solo antibióticos.  En 14 estudios dedicados específicamente a la diarrea C. diff, el riesgo se redujo en 71%.

Bacteria útil

saludSe dice que, los probióticos que se encuentran en pastillas, polvos y alimentos fermentados como yogur y kéfir, ayudan a “balancear” las comunidades microbianas internas o microbioma, al proporcionar una infusión de microbios promotores de la salud que ayudan al funcionamiento óptimo del cuerpo. Este estímulo puede ser especialmente importante en los momentos en que nuestras bacterias naturales están siendo atacadas por los antibióticos.

Las alteraciones en el microbioma pueden estar relacionadas con todo, desde la obesidad hasta la ansiedad y la enfermedad cardíaca en animales de laboratorio. Sin embargo, aunque los probióticos han sido propuestos para estas y otras dolencias, existe muy poca evidencia de que ayuden a tratar todo esto. Hay estudios más sólidos sobre los probióticos que se han enfocado en el papel que desempeñan en la inmunidad.

Los estudios han demostrado que hay 10 veces más células bacterianas que células “humanas” que viven en nuestro organismo, la mayoría está concentrada en los intestinos. Estas bacterias ayudan a digerir nuestros alimentos y a sintetizar las vitaminas. También ayudan a fortalecer nuestras defensas contra los gérmenes que pueden causar infecciones.

“Si nuestro organismo está colonizado adecuadamente y tiene los microbios apropiados, será más difícil que los patógenos ataquen”, indica Mary Ellen Sanders, Ph.D., quien consulta con los fabricantes de alimentos y suplementos sobre los temas científicos y reglamentarios de los probióticos.

Los científicos especulan que nuestro creciente ambiente estéril podría debilitar este escudo microbiano. Nuestros hogares son más higiénicos y tenemos menos contacto con el suelo y los animales repletos de bacterias de lo que tenían nuestros antepasados. Nuestros alimentos y agua también son tratados para reducir la cantidad de parásitos microscópicos. Sin duda, estos acontecimientos han reducido nuestra exposición a microorganismos potencialmente peligrosos, pero podrían también haber limitado la diversidad microbiana que ayuda a mantener funcionando nuestro sistema inmunológico.

Quizás la mayor amenaza a nuestro microbioma es nuestra dependencia a los antibióticos. Estos medicamentos son valorados por su capacidad para tratar infecciones causadas por las bacterias. Lamentablemente, con frecuencia matan las bacterias útiles junto con las dañinas. Existe poca evidencia que haya documentado la caída vertiginosa de la diversidad bacteriana recolectada en las muestras de heces de los pacientes, después de tomar una ronda de antibióticos. Es posible que a estas comunidades microbianas vitales les tome meses para recuperarse luego de que uno termina  un tratamiento de antibióticos.

Esta alteración es la causa principal de la diarrea que afecta a casi el 30% de pacientes que toman antibióticos. En la mayoría de los casos, los síntomas son leves y mejoran después de que la persona deja de tomar el medicamento. Sin embargo, alrededor del 20% de los pacientes con diarrea relacionada con antibióticos, se infecta con C. diff, que acecha en los hospitales y afecta con mayor frecuencia a los adultos mayores en condiciones precarias de salud. Cada año, alrededor de 300,000 pacientes hospitalizados en Estados Unidos adquieren una infección de C. diff y, alrededor de 14,000 personas mueren por esta causa.

¿Curan los probióticos?

Con base en estos hallazgos, muchos expertos como Sydne Newberry, Ph.D., coautora del análisis en JAMA, indican que un probiótico podría ayudar, y probablemente no haría ningún daño tomarlo, siempre que se recete un antibiótico. Sin embargo, otros expertos como Mark H. Wilcox, M.D., que dirige un trabajo de Public Health England, una agencia gubernamental de salud para el control de las infecciones de C. diff, considera que se necesita más evidencia antes de que los probióticos puedan ser recomendados de forma regular. Wilcox dice que el análisis de Cochrane muestra el beneficio solo sumando los resultados de “estudios pequeños y sin fuerza estadística” que analizaron una variedad de organismos probióticos administrados en diferentes dosis. Aunque los resultados apunten a una dirección favorable para los probióticos en general, él dice que estos resultados no dan ninguna pista sobre qué cepas de probióticos deberíamos de tomar.

La Dra. Newberry, que revisa evidencia científica para Rand Corporation, un instituto de investigación no lucrativo, coincide en que no está claro qué probiótico o combinación de probióticos es efectivo. Ella observó que en muchos estudios, los investigadores usaron su propia mezcla de probióticos, que no está disponible comercialmente. Otros estudios no especificaron qué cepa de bacteria estaban usando.

“En este punto, la literatura simplemente no es suficiente para precisar qué funciona y por qué”, indicó. Aún así, ella dice que los beneficios potenciales y el bajo riesgo justifica que se recomienden a personas que toman antibióticos.

Otras infecciones

Existe evidencia sólida que indica que tomar el probiótico Lactobacillus rhamnosus GG reduce, en alrededor de un día, la duración de diarrea infecciosa aguda en niños. Existen otras aplicaciones de probióticos relacionadas con infecciones que son prometedoras, pero no se han comprobado. Por ejemplo, algunos estudios han reportado reducción en los índices de infecciones respiratorias, incluyendo el resfriado común, en adultos y niños sanos que toman probióticos. Sin embargo, estos estudios no han sido suficientemente rigurosos para respaldar conclusiones sólidas sobre su eficacia.

La evidencia tampoco es concluyente sobre si los probióticos son útiles para prevenir la diarrea del viajero, que puede afectar a los visitantes de los países en desarrollo o, para erradicar la bacteria Helicobacter pylori, la principal causante de las úlceras pépticas.  (Los probióticos parecen ayudar a reducir los efectos estomacales secundarios de la terapia de antibióticos para la infección de H. pylori).

En las unidades de cuidados intensivos, donde los pacientes están en mayor riesgo de contraer una variedad de infecciones, los estudios han demostrado que los probióticos son útiles para prevenir la neumonía en personas gravemente enfermas que están conectadas a máquinas mecánicas de respiración. Pero, en otro estudio, los pacientes con inflamaciones graves de páncreas tenían más probabilidades de tener insuficiencia orgánica múltiple o de morir cuando se les administró probióticos.

Por lo tanto, si está gravemente enfermo, es muy importante que consulte con un médico antes de tomar probióticos. Estos pueden hacerle daño si su sistema inmunológico no funciona adecuadamente debido a una enfermedad o a tratamientos con medicamentos. En muy raras ocasiones, la bacteria probiótica y las levaduras realmente han demostrado que causan infecciones graves de la sangre y de los órganos principales. Pero, se consideran seguras para personas con una salud razonablemente buena.

La revista Consumer Reports opina: Existen vacíos importantes en la evidencia, pero los estudios sugieren que los probióticos pueden ser una prevención efectiva contra el desarrollo de diarrea asociada con antibióticos, incluyendo los casos causados por C. diff. Considere tomar probióticos, como yogur de cultivos vivos o un suplemento (consulte el siguiente cuadro), cuando le receten antibióticos durante más de unos cuantos días, especialmente si le recetan dos antibióticos simultáneamente o si le cambian de un antibiótico a otro durante el curso de una enfermedad.

 Aunque la evidencia es débil, algunos expertos dicen que vale la pena probar los probióticos en otras situaciones de riesgo, como cuando viaje en un crucero o visite un país en desarrollo, que son situaciones en las cuales sus probabilidades de contraer un molesto problema estomacal aumentan.

Finalmente, puede considerar la posibilidad de preguntarle a su médico si puede tomar antibióticos antes de que lo admitan en un hospital, donde la bacteria potencialmente dañina puede acechar. Para verificar que puede tomarlos de forma segura, asegúrese de discutir su historial médico y cualquier síntoma que pudiera tener. Además, nunca use los probióticos para sustituir la atención médica.

Fuente: Consumer Reports 

Lo que debe observar al elegir un probiótico

Los científicos usan el término “probiótico” para describir a los microbios vivos que han sido evaluados en estudios humanos y que brindan beneficios para la salud. Pero la FDA (Administración de Medicamentos y Alimentos de EE.UU.) no regula el uso del término, y los vendedores lo usan libremente, algunas veces para describir productos que no han sido bien estudiados.

Para saber si un producto es realmente un probiótico, es posible que necesite revisar los sitios web del producto para ver si las afirmaciones están respaldadas por resultados de estudios legítimos. A continuación encontrará otras cosas que deberá observar en la etiqueta del producto.

• Cepa. Un probiótico se define por su género (por ejemplo, Lactobacillus), especie (por ejemplo, rhamnosus), y cepa (strain) (frecuentemente una combinación de letras o números, como “GG”). En los estudios de diarrea asociada con antibióticos, los investigadores usaron una variedad de especies y cepas de Lactobacillus y la levadura Saccharomyces boulardii. Estos organismos pueden encontrarse en muchos alimentos y suplementos probióticos, incluyendo la bebida láctea DanActive y píldoras y paquetes de polvos con los nombres de marca BioK Plus, Culturelle, Florastor y VSL#3.

• Dosis. Los probióticos se miden en unidades formadoras de colonias o UFC. Se ha descubierto que los diferentes probióticos son efectivos en diferentes niveles, y no es posible hacer una recomendación que se ajuste a todos. Para prevenir la diarrea asociada con los antibióticos, tomar 10 mil millones de UFC al día puede ser más efectivo que tomar dosis menores. En la mayoría de los estudios de probióticos, los pacientes empezaron tomando una al mismo tiempo que el antibiótico y continuaron con el tratamiento hasta dos semanas después de haber suspendido el antibiótico. El yogur, los polvos y píldoras probióticas deberían funcionar de igual manera si contienen una dosis efectiva de las cepas adecuadas.

• Fabricante. Los probióticos son regulados como alimentos o suplementos nutricionales en EE.UU., lo que significa que no se inspeccionan tan de cerca como los medicamentos con receta médica o de venta libre y no deben cumplir con las mismas normas de eficacia. Las investigaciones han revelado que algunos productos probióticos podrían no contener la dosis de organismos que se muestra en la etiqueta o que podrían no contener la bacteria que se indica. Una empresa de prestigio debe incluir la fecha de vencimiento para la dosis de bacteria viva que aparece en la etiqueta. También debe proporcionar las instrucciones de almacenamiento, incluyendo las de refrigeración.

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Los bichos buenos / Los probióticos pueden ayudar a prevenir infecciones

Los pacientes hospitalizados y las personas que están tomando antibióticos podrían beneficiarse de bacterias buenas presentes en el yogurt y en algunos suplementos. Esto debido a que los conocidos como probióticos ayudan a restaurar el balance en el estomago e intestino, contrarrestando los daños de algunas infecciones.

 Redacción: Transporte Latino

saludExiste una infección grave que ha ido en aumento entre los pacientes de hospital y ahora se reporta cada vez más entre la gente que trabaja o pasa tiempo en los entornos de atención médica, como un consultorio o clínica. La infección, causada por la bacteria Clostridium difficile, también conocida como C. diff, puede provocar diarrea crónica, dolor abdominal e inflamación intestinal, lo que, en casos graves, puede ser mortal.

 Este problema afecta frecuentemente a los pacientes hospitalizados que reciben tratamiento con antibióticos, estos medicamentos no solo matan las bacterias dañinas sino que pueden también destruir las bacterias protectoras, permitiendo que C. diff se afiance. Sin embargo, nuevas investigaciones sugieren que los microorganismos (microbios) ahora también están infectando a las personas fuera de los entornos hospitalarios, incluyendo aquellas que no han tomado antibióticos. En una investigación realizada a 984 personas con C. diff que se publicó en línea el 17 de junio en la revista médica JAMA Internal Medicine, alrededor del 60% de las personas habían tomado antibióticos en algún momento dentro de las 12 semanas anteriores, pero más del 80% habían estado en algún tipo de clínica de atención médica.

Aunque la probabilidad de contraer la infección de C. diff es en general baja (alrededor de 1 en 100 en personas admitidas en un hospital, y mucho más baja para otras personas), las consecuencias pueden ser graves. Esto es especialmente cierto porque la bacteria ha evolucionado a cepas cada vez más virulentas que pueden resistir el tratamiento con medicamentos.

Así que, ¿cómo puede protegerse de esta amenaza? Las investigaciones han descubierto que la respuesta podría estar en los probióticos, una bacteria útil que vive en el intestino humano. Un número cada vez mayor de evidencia sugiere que estos billones de microorganismos desempeñan un papel crítico en nuestra defensa contra las enfermedades y, que tomar dosis complementarias de probióticos podría ayudar a prevenir infecciones como la de C. diff al restaurar el balance de los “microbios beneficiosos” en el intestino.

En un análisis de 23 ensayos clínicos realizados por la organización independiente Cochrane Collaboration que fue publicado el 31 de mayo de 2013, los autores determinaron que tomar suplementos de probióticos reduce en un 64% el riesgo de diarrea C. diff relacionada con el antibiótico. Por cada 1,000 personas en estos estudios, se presentaron 20 casos de diarrea C. diff entre los pacientes tratados con probióticos, en comparación con 55 casos en los grupos de control.

 Los hallazgos de Cochrane son reflejo de aquellos de una revisión de 82 estudios publicados en la edición del 9 de mayo de 2012, de JAMA. Estos determinaron que tomar probióticos con antibióticos reducía el riesgo de desarrollar diarrea asociada con los antibióticos en un 42%, en comparación con tomar solo antibióticos.  En 14 estudios dedicados específicamente a la diarrea C. diff, el riesgo se redujo en 71%.

Bacteria útil

saludSe dice que, los probióticos que se encuentran en pastillas, polvos y alimentos fermentados como yogur y kéfir, ayudan a “balancear” las comunidades microbianas internas o microbioma, al proporcionar una infusión de microbios promotores de la salud que ayudan al funcionamiento óptimo del cuerpo. Este estímulo puede ser especialmente importante en los momentos en que nuestras bacterias naturales están siendo atacadas por los antibióticos.

Las alteraciones en el microbioma pueden estar relacionadas con todo, desde la obesidad hasta la ansiedad y la enfermedad cardíaca en animales de laboratorio. Sin embargo, aunque los probióticos han sido propuestos para estas y otras dolencias, existe muy poca evidencia de que ayuden a tratar todo esto. Hay estudios más sólidos sobre los probióticos que se han enfocado en el papel que desempeñan en la inmunidad.

Los estudios han demostrado que hay 10 veces más células bacterianas que células “humanas” que viven en nuestro organismo, la mayoría está concentrada en los intestinos. Estas bacterias ayudan a digerir nuestros alimentos y a sintetizar las vitaminas. También ayudan a fortalecer nuestras defensas contra los gérmenes que pueden causar infecciones.

“Si nuestro organismo está colonizado adecuadamente y tiene los microbios apropiados, será más difícil que los patógenos ataquen”, indica Mary Ellen Sanders, Ph.D., quien consulta con los fabricantes de alimentos y suplementos sobre los temas científicos y reglamentarios de los probióticos.

Los científicos especulan que nuestro creciente ambiente estéril podría debilitar este escudo microbiano. Nuestros hogares son más higiénicos y tenemos menos contacto con el suelo y los animales repletos de bacterias de lo que tenían nuestros antepasados. Nuestros alimentos y agua también son tratados para reducir la cantidad de parásitos microscópicos. Sin duda, estos acontecimientos han reducido nuestra exposición a microorganismos potencialmente peligrosos, pero podrían también haber limitado la diversidad microbiana que ayuda a mantener funcionando nuestro sistema inmunológico.

Quizás la mayor amenaza a nuestro microbioma es nuestra dependencia a los antibióticos. Estos medicamentos son valorados por su capacidad para tratar infecciones causadas por las bacterias. Lamentablemente, con frecuencia matan las bacterias útiles junto con las dañinas. Existe poca evidencia que haya documentado la caída vertiginosa de la diversidad bacteriana recolectada en las muestras de heces de los pacientes, después de tomar una ronda de antibióticos. Es posible que a estas comunidades microbianas vitales les tome meses para recuperarse luego de que uno termina  un tratamiento de antibióticos.

Esta alteración es la causa principal de la diarrea que afecta a casi el 30% de pacientes que toman antibióticos. En la mayoría de los casos, los síntomas son leves y mejoran después de que la persona deja de tomar el medicamento. Sin embargo, alrededor del 20% de los pacientes con diarrea relacionada con antibióticos, se infecta con C. diff, que acecha en los hospitales y afecta con mayor frecuencia a los adultos mayores en condiciones precarias de salud. Cada año, alrededor de 300,000 pacientes hospitalizados en Estados Unidos adquieren una infección de C. diff y, alrededor de 14,000 personas mueren por esta causa.

¿Curan los probióticos?

Con base en estos hallazgos, muchos expertos como Sydne Newberry, Ph.D., coautora del análisis en JAMA, indican que un probiótico podría ayudar, y probablemente no haría ningún daño tomarlo, siempre que se recete un antibiótico. Sin embargo, otros expertos como Mark H. Wilcox, M.D., que dirige un trabajo de Public Health England, una agencia gubernamental de salud para el control de las infecciones de C. diff, considera que se necesita más evidencia antes de que los probióticos puedan ser recomendados de forma regular. Wilcox dice que el análisis de Cochrane muestra el beneficio solo sumando los resultados de “estudios pequeños y sin fuerza estadística” que analizaron una variedad de organismos probióticos administrados en diferentes dosis. Aunque los resultados apunten a una dirección favorable para los probióticos en general, él dice que estos resultados no dan ninguna pista sobre qué cepas de probióticos deberíamos de tomar.

La Dra. Newberry, que revisa evidencia científica para Rand Corporation, un instituto de investigación no lucrativo, coincide en que no está claro qué probiótico o combinación de probióticos es efectivo. Ella observó que en muchos estudios, los investigadores usaron su propia mezcla de probióticos, que no está disponible comercialmente. Otros estudios no especificaron qué cepa de bacteria estaban usando.

“En este punto, la literatura simplemente no es suficiente para precisar qué funciona y por qué”, indicó. Aún así, ella dice que los beneficios potenciales y el bajo riesgo justifica que se recomienden a personas que toman antibióticos.

Otras infecciones

Existe evidencia sólida que indica que tomar el probiótico Lactobacillus rhamnosus GG reduce, en alrededor de un día, la duración de diarrea infecciosa aguda en niños. Existen otras aplicaciones de probióticos relacionadas con infecciones que son prometedoras, pero no se han comprobado. Por ejemplo, algunos estudios han reportado reducción en los índices de infecciones respiratorias, incluyendo el resfriado común, en adultos y niños sanos que toman probióticos. Sin embargo, estos estudios no han sido suficientemente rigurosos para respaldar conclusiones sólidas sobre su eficacia.

La evidencia tampoco es concluyente sobre si los probióticos son útiles para prevenir la diarrea del viajero, que puede afectar a los visitantes de los países en desarrollo o, para erradicar la bacteria Helicobacter pylori, la principal causante de las úlceras pépticas.  (Los probióticos parecen ayudar a reducir los efectos estomacales secundarios de la terapia de antibióticos para la infección de H. pylori).

En las unidades de cuidados intensivos, donde los pacientes están en mayor riesgo de contraer una variedad de infecciones, los estudios han demostrado que los probióticos son útiles para prevenir la neumonía en personas gravemente enfermas que están conectadas a máquinas mecánicas de respiración. Pero, en otro estudio, los pacientes con inflamaciones graves de páncreas tenían más probabilidades de tener insuficiencia orgánica múltiple o de morir cuando se les administró probióticos.

Por lo tanto, si está gravemente enfermo, es muy importante que consulte con un médico antes de tomar probióticos. Estos pueden hacerle daño si su sistema inmunológico no funciona adecuadamente debido a una enfermedad o a tratamientos con medicamentos. En muy raras ocasiones, la bacteria probiótica y las levaduras realmente han demostrado que causan infecciones graves de la sangre y de los órganos principales. Pero, se consideran seguras para personas con una salud razonablemente buena.

La revista Consumer Reports opina: Existen vacíos importantes en la evidencia, pero los estudios sugieren que los probióticos pueden ser una prevención efectiva contra el desarrollo de diarrea asociada con antibióticos, incluyendo los casos causados por C. diff. Considere tomar probióticos, como yogur de cultivos vivos o un suplemento (consulte el siguiente cuadro), cuando le receten antibióticos durante más de unos cuantos días, especialmente si le recetan dos antibióticos simultáneamente o si le cambian de un antibiótico a otro durante el curso de una enfermedad.

 Aunque la evidencia es débil, algunos expertos dicen que vale la pena probar los probióticos en otras situaciones de riesgo, como cuando viaje en un crucero o visite un país en desarrollo, que son situaciones en las cuales sus probabilidades de contraer un molesto problema estomacal aumentan.

Finalmente, puede considerar la posibilidad de preguntarle a su médico si puede tomar antibióticos antes de que lo admitan en un hospital, donde la bacteria potencialmente dañina puede acechar. Para verificar que puede tomarlos de forma segura, asegúrese de discutir su historial médico y cualquier síntoma que pudiera tener. Además, nunca use los probióticos para sustituir la atención médica.

Fuente: Consumer Reports 

Lo que debe observar al elegir un probiótico

Los científicos usan el término “probiótico” para describir a los microbios vivos que han sido evaluados en estudios humanos y que brindan beneficios para la salud. Pero la FDA (Administración de Medicamentos y Alimentos de EE.UU.) no regula el uso del término, y los vendedores lo usan libremente, algunas veces para describir productos que no han sido bien estudiados.

Para saber si un producto es realmente un probiótico, es posible que necesite revisar los sitios web del producto para ver si las afirmaciones están respaldadas por resultados de estudios legítimos. A continuación encontrará otras cosas que deberá observar en la etiqueta del producto.

• Cepa. Un probiótico se define por su género (por ejemplo, Lactobacillus), especie (por ejemplo, rhamnosus), y cepa (strain) (frecuentemente una combinación de letras o números, como “GG”). En los estudios de diarrea asociada con antibióticos, los investigadores usaron una variedad de especies y cepas de Lactobacillus y la levadura Saccharomyces boulardii. Estos organismos pueden encontrarse en muchos alimentos y suplementos probióticos, incluyendo la bebida láctea DanActive y píldoras y paquetes de polvos con los nombres de marca BioK Plus, Culturelle, Florastor y VSL#3.

• Dosis. Los probióticos se miden en unidades formadoras de colonias o UFC. Se ha descubierto que los diferentes probióticos son efectivos en diferentes niveles, y no es posible hacer una recomendación que se ajuste a todos. Para prevenir la diarrea asociada con los antibióticos, tomar 10 mil millones de UFC al día puede ser más efectivo que tomar dosis menores. En la mayoría de los estudios de probióticos, los pacientes empezaron tomando una al mismo tiempo que el antibiótico y continuaron con el tratamiento hasta dos semanas después de haber suspendido el antibiótico. El yogur, los polvos y píldoras probióticas deberían funcionar de igual manera si contienen una dosis efectiva de las cepas adecuadas.

• Fabricante. Los probióticos son regulados como alimentos o suplementos nutricionales en EE.UU., lo que significa que no se inspeccionan tan de cerca como los medicamentos con receta médica o de venta libre y no deben cumplir con las mismas normas de eficacia. Las investigaciones han revelado que algunos productos probióticos podrían no contener la dosis de organismos que se muestra en la etiqueta o que podrían no contener la bacteria que se indica. Una empresa de prestigio debe incluir la fecha de vencimiento para la dosis de bacteria viva que aparece en la etiqueta. También debe proporcionar las instrucciones de almacenamiento, incluyendo las de refrigeración.

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